Los derechos ARCO son los que tienen los titulares de los datos, e implican como sus siglas: acceso, rectificación, cancelación y oposición. Estos derechos solo los pueden ejercer los titulares de los datos ante las entidades que los posean. De una manera general: Todos tenemos el derecho a disponer y decidir sobre nuestra información personal, lo cual está reconocido en la constitución española y el derecho europeo, además está protegido en España por la LOPD.

Los derechos ARCO permiten a los ciudadanos el control sobre sus datos y así poder decidir el uso correcto de estos, desglosando de una manera simple estos derechos tenemos:

Acceso: Podemos saber que información tiene o está usando una institución de cualquier tipo, como una empresa o entidad pública.

Rectificación: Podemos cambiar la información o rectificar errores.

Cancelación: Podemos pedir a la entidad que posea nuestros datos que los elimine.

Oposición: Consiste en que la entidad que posee los datos pueda conservarlos, solo de manera limitada por los términos del titular.

derechos arco y la LOPDDespués de que el titular se haya dirigido a la entidad que tiene los datos, para ejercer sus derechos: la empresa, entidad o institución tiene un límite de 10 días para responder.

Dentro de la LOPD se dedica todo el título III para reconocer los derechos de los titulares de los datos, y desde el artículo 13 hasta el 19 se deja en claro cualquier duda que pueda existir sobre los derechos ARCO. Citando al Tribunal Constitucional de España: “El titular de los datos personales tiene derecho a ser informado de quién posee sus datos personales y con qué finalidad, así como el derecho a oponerse a esa posesión y uso exigiendo a quien corresponda que ponga fin a la posesión y empleo de tales datos”.

El TC en su sentencia de 292/2000, del 30 de noviembre de 2000, establece una serie de principios doctrinales que apuntalan toda esta serie de derechos ARCO, al afirmar en dicha sentencia que ”el contenido del derecho fundamental a la protección de datos consiste en un poder de disposición y de control sobre los datos personales que faculta a la persona para decidir cuáles de esos datos proporcionar a un tercero, sea el Estado o un particular, o cuáles puede este tercero recabar, y que también permite al individuo saber quién posee esos datos personales y para qué, pudiendo oponerse a esa posesión o uso. Estos poderes de disposición y control sobre los datos personales, que constituyen parte del contenido del derecho fundamental a la protección de datos se concretan jurídicamente en la facultad de consentir la recogida, la obtención y el acceso a los datos personales, su posterior almacenamiento y tratamiento, así como su uso o usos posibles, por un tercero, sea el Estado o un particular“.

Los derechos ARCO son la piedra angular que hace funcionar el sistema de la LOPD y garantiza el derecho total del uso de los datos a sus titulares.